Así integran a los perros en Madrid

En Madrid los perros no son un tema precisamente por ser callejeros. La mayoría circula atado a una correa dirigida por su dueño y no pocos son los fieles compañeros de quienes se ven obligados a mendigar en las calles. Últimamente han sido protagonistas de las portadas de los periódicos por el permiso que ha dado el Ayuntamiento (municipio) para viajar con ellos en el metro. Estas y otras iniciativas demuestran cómo la capital española se está tomando en serio el rol que tiene en la sociedad “el mejor amigo del hombre”.

En febrero se dio a conocer la noticia de que todos los perros que lleven vocal y correa, acompañados por su dueño, podrán viajar en el los últimos vagones del Metro de Madrid. Hay otros requisitos como que sea solo un can por persona, que no sea en horario punta y que estén inscritos en el registro municipal o lleven microchip. En verano no habrá restricción de horario (hay menos gente utilizando el metro) y por supuesto, nunca tendrán que pagar un ticket.

Otras medidas que se ven en Madrid, son la disponibilidad de bolsas para la caca de perro. En muchos basureros hay un compartimento en la parte superior que cuenta con el plástico al que pueden acceder los dueños de los perros para botar los excrementos en la basura. En periódico electoral como el que está viviendo España, también han surgido iniciativas originales para la recolección de la caca de perro. En algunos parques hay cuatro botes grandes de basura, con los colores de los principales partidos políticos y los rostros de los candidatos de cada coalición estampados. Los dueños de los animales eligen al que quieran depositarles las deposiciones de sus perros.

En el mismo ámbitos de las haces caninas, la alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, anunció que quienes no recojan los desechos de sus perros, deberán pagar multas de hasta 1.500 euros ($1.100.000) o se verán obligado a limpiar los parques los sábados de 9 de la mañana hasta las 14 horas.

En muchos restaurantes hay carteles donde se específica que los perros son bienvenidos en el recinto. En estos sitios los mozos tratan con cariño a los animales y si el perro tiene suerte, le dan un menú del restaurant gratis, a diferencia de lo que vive su dueño.