Ciudades Inteligentes: Su verdadero significado y dos casos chilenos ejemplares

Ciudades Inteligentes: Su verdadero significado y dos casos chilenos ejemplares

El segundo bloque de nuestro 4° Taller de Buenas Prácticas Municipales estuvo dedicado a los desafíos de los municipios en relación a las ciudades inteligentes. ¿Qué significa realmente ser una Smart City? ¿Qué rol tienen los municipios?

No hablan, no están completamente automatizadas, no es el mundo de los supersónicos, las ciudades inteligentes son un desafío para el mundo de hoy que es más concreto de lo que creemos. Utilizan la tecnología para ponerla al servicio de las necesidades de sus ciudadanos, pero la clave es la gestión que hay detrás, donde los municipios tienen un rol clave.

Ironizando con un video que exagera el exceso del uso de la tecnología en nuestras vidas, Martín Tironi, de la Escuela de Diseño, Pontificia Universidad Católica de Chile (martin.tironi@uc.cl, http://thesmartcitizenproject.cl/) y sociólogo experto en Smart Cities comenzó su charla.

Todas las ciudades quieren tener la etiqueta Smart en la actualidad para contestar a las numerosas demandas de los ciudadanos. ¿Pero qué es lo que hay detrás de este concepto? La creencia de que una ciudad, por medio del uso intensivo y extensivo de las TICs permitirá una gestión, más inteligente, más eficiente, más coordinada.

Hay dos posturas frente a este paradigma: la que cree que es la solución para todo y la que es más desconfiada de su efectividad. Por un lado la Smart City permite la interconexión, la cercanía de las relaciones entre autoridades y habitantes, la eficiencia, la innovación, la inclusión social. Por otro puede generar una asimetría de la información y una reducción de todo a lo puramente tecnológico. ¿En qué vereda pararse como municipios?

No todo problema se puede solucionar con un click o una app, por lo que Martín propone observar este fenómeno de la ciudad inteligente y ver las oportunidades,  en vez de tomar partido como defensores o detractores de las Ciudades Inteligentes. Hay cuatro puntos que nos invita a tener en cuenta:

  1. El paradigma “Smart” es vacío desde el punto de vista de la vocación, no es la eficiencia en sí misma lo que importa, sino que hay que buscarle un sentido, un objetivo. ¿Qué queremos resolver? ¿Para qué y cómo?
  2. Hay que pensar bien el problema. No se trata de buscar soluciones y soluciones, sin tener bien definido lo que se quiere enfrentar. Por eso el diagnóstico es muy importante.
  3. Las TICs son herramientas, por lo que pueden tanto solucionar un problema como también reproducirlo y amplificarlo. ¿Es la tecnología es sí misma la solución?
  4. Hay que tomarse en serio a los usuarios. Los ciudadanos no son solo consumidores hoy, son productores, actores, por lo que hay que considerarlos en los procesos.

Dos ejemplos de soluciones estilo Smart City en Chile

Puente Alto y Santiago Centro son dos notables ejemplos de cómo aplicar la inteligencia y la tecnología a las necesidades de la ciudad. Son testimonios de que una Smart City no tiene que ver con llenar todo de objetos ultra tecnológicos, sino se saber usar buenas herramientas para mejorar la calidad de vida de los vecinos.

– Voy&Vuelvo de Puente Alto

Siendo la comuna más grande de Chile, con más de 800 mil habitantes, siendo también una comuna dormitorio, donde las personas pasan en promedio 1/3 del día en la micro trasladándose a su trabajo, había que buscar una solución.

Sabiendo además, que ni el Transantiago, ni el oportuno desvío de la Línea 4 hacia Puente Alto serían suficientes para trasladar a tantas personas, en el municipio decidieron diseñar una tecnológica, pero a la vez, simple solución.

Voy&Vuelvo es una app diseñada especialmente para que los vecinos puedan compartir su auto. Es la conocida práctica del carpooling, donde se puede participar como usuario o proveedor, ofreciendo no solo una alternativa de transporte, sino una espacio para crear redes de contacto entre vecinos. Actualmente, más de 3.700 personas son usuarios de la app.

Para desarrollarla siguieron tres pasos, que debiesen aplicarse a cada solución que se considere “smart”: detectar real necesidad de los vecinos, modernizar los servicios municipales a través de la innovación, y promover la colaboración y participación ciudadana. A fin de cuentas, la inteligencia de esta solución no solamente se debe al apoyo tecnológico, sino a la gestión pública que utiliza la tecnología como herramienta.

“Todas las personas hacen administraciones, sistemas, pero si no tengo quien administre, que sepa qué hacer con los datos, no vamos a llegar a ningún lado”, recalcó José Luis Jiménez,  a cargo del Departamento de Atención al Vecino de Puente Alto.

– Recolección inteligente de basura de Santiago Centro

El problema no es menor, Santiago Centro produce hasta tres veces más basura que una comuna de su tamaño. Por el comercio, las oficinas y el turismo, al día se suman el doble de las personas que ahí viven, generando muchos desechos. El año 2015 fueron 185.000 toneladas, lo mismo que dos cerros completos Santa Lucía.  Ante esta situación, el municipio y la Dirección de Aseo decidieron tomar un nuevo rumbo y hacer más inteligente todo el proceso de recolección de basura. ¿Cuáles fueron sus claves de éxito?

Lo fundamental fue analizar el problema en profundidad, levantando muchos datos útiles para identificar sus características: el perfil de quienes están en la comuna, los horarios de las personas, los lugares con más flujo, entre otras cosas.

A partir de ese importante trabajo hicieron variados cambios: nueva flota de camiones, un rediseño de los recorridos para hacerlos más eficientes, instalación de nuevos contenedores y papeleros con mayor frecuencia en las calles, se hicieron cargo de reciclaje y todo lo apoyaron con una fuerte campaña comunicacional.

Sabemos que para que una iniciativa tenga éxito es muy importante como municipios dar a conocer a nuestros vecinos las iniciativas que estamos llevando a cabo.

“Estas cosas no solo hay que pensarlas bien, hay que hacerlas bien, constante y todos los días. No basta hacerla bien una sola vez, hay que hacerlo los 365 días y no equivocarse nunca, porque cada vez que uno se equivoca, las redes sociales te lo recuerdan”, advirtió Mauricio Valenzuela, Director de Aseo de la Municipalidad de Santiago.

Si quieres conocer más detalles sobre este caso, puedes entrar aquí.