Cristóbal Bellolio y la reelección ilimitada: Cuando el poder se concentra tanto, facilita la corrupción

Cristóbal Bellolio y la reelección ilimitada: Cuando el poder se concentra tanto, facilita la corrupción

Seis alcaldes que van por la reelección podrían cumplir 28 años en el cargo si ganan

El 85% de los alcaldes de la Nueva Mayoría y Chile estará en las papeletas de las elecciones municipales buscando la reelección. El escenario –coherente con los de elecciones anteriores- pone nuevamente en la palestra el tema de si limitar la reelección o no. Hay un proyecto de ley que descansa en el Senado hace un par de años, en el que se propone que diputados, alcaldes, concejales y consejeros regionales pueda estar máximo tres periodos consecutivos (12 años en total). Cristóbal Bellolio, cientista político, apoya esa moción y aquí cuenta por qué.

¿Cuáles consideras que son los beneficios y perjuicios de la reelección?

La reelección a secas no es un problema. Lo que nos molesta es el atornillamiento de los alcaldes en sus cargos. Un alcalde que se reelige una y otra vez termina generando ciertas redes en los municipios que le dan un poder, que si bien es local, lo transforma en una especie de reyezuelo. Yo y mucha gente más pensamos que eso es complicado por dos razones: El poder cuando se concentra tanto en una persona facilita la corrupción, porque no hay nadie que venga a ver cómo lo hiciste. Lo segundo es que eventualmente podría haber un incentivo perverso que no genera mecanismos de competencia previa, como primarias.

Lo positivo de la reelección es la experiencia que supuestamente adquieren los que saben hacer la pega. Mucha gente dice si lo hacen bien cuál es el problema que lo sigan reeligiendo, un argumento de libertad. Y por qué privar a la gente de un alcalde que le gusta tanto. Lo que hemos pensado es que como ambos lados tienen argumentos razonables, se propone un límite razonable de reelecciones (dos independiente de la primera vez que ganó) y que después no vuelva a competir por la misma municipalidad y deje pasar un periodo.

La gente dice que quiere que no estén los mismos de siempre, pero la mayoría de los que se postulan a la relección, ganan.

En realidad no los seguimos votando, el 2008 con el voto voluntario, menos del 50%, de la gente fue a votar. Los que se levantaron están más matriculados con cierta tendencia política pero los otros no los quieren votar y segundo, muchas veces no hay alternativas. Puedes considerar que no da más Torrealba pero qué opción tienen los de Vitacura, con el perfil ideológico de la comuna. Él ha dicho explícitamente que no participará de primarias. Si Torrealba gana en octubre va a cumplir un cuarto de siglo al mando de la misma comuna, lo que nos parece que no es lo ideal.

¿Qué medidas se pueden aplicar para inducir a la competencia?

No hay mucho que hacer al respecto. Lo bueno es que los independientes técnicamente no sufren ninguna desventaja como sí la sufrían en el binominal; el que saca más voto gana. Josefa Errazuriz corrió como independiente y lo importante era sacar un voto más que Labbé. Hablamos de primarias porque comunas como Vitacura donde está claro que va a ganar la derecha o en La Pintana la izquierda, la previa se volvería la competencia, y legitimiza el proceso. Cuando los reeligen una y otra vez porque el alcalde lo ha hecho bien, no tenemos el contra, no sabemos qué haría alguien más nuevo, con ideas distintas. Es muy difícil contestar esa pregunta.

El 23 de octubre se sabrá cuantos de los 251 alcaldes del oficialismo y la oposición son electos nuevamente, donde si se cumple la tendencia de las anteriores elecciones, debiera ser que 6 de cada 10 lo consiga.