Esto se vivió en el taller de buenas prácticas sobre Patrimonio

La Incubadora de Gestión Municipal UC-Bci realizó el segundo taller de buenas prácticas, invitando al municipio de Santiago para dar testimonio de cómo se lleva de buena manera ser el municipio con mayor cantidad de inmuebles protegidos.

El patrimonio cada vez cobra mayor importancia en los municipios. No viene solo de los departamentos encargados o autoridades competentes, sino que la misma ciudadanía le ha tomado el peso que tiene y son ellos mismos, a través de un trabajo organizado, los que muchas veces postulan las zonas típicas o trabajan en conjunto con los funcionarios para rehabilitar sus edificios e inmuebles.

Comunas como la de Santiago, Antofagasta, Valparaíso y Rancagua fueron ejemplos de alta participación para proteger sus zonas típicas dados por Emilio de la Cerda, director de la Escuela de Arquitectura UC, quien dirigió el taller. Antes de entrar de lleno a los casos ejemplares de algunos municipios, hizo un breve reseña del marco legislativo chileno, para poner a los asistentes en contexto, destacando la materia pendiente que tiene Chile en materia arqueológica.

En cuanto a casos de buenas prácticas, de la Cerda contó el caso del sector industrial de Lota, un lugar que durante años solo se preocupó de conservar su parque, mientras los pabellones de vivienda de alrededor se caían a pedazos. Ese terreno, que pertenece al sistema carbonífero de Lota, la primera riqueza republicana de nuestro país. La comunidad lideró de solicitud de proteger el entorno y junto a diferentes alcaldes, representantes municipales, estudiantes de la UC, lograron resguardar un pedazo de ciudad de cerca de 100 hectáreas. Así también compartió el caso del “plan piloto de La Serena”, ciudad donde se instaló como lugar común el neo colonial, hasta que se volvió insostenible. Si bien había una visión encontrada entre el consejo y el municipio, la crisis detonó una reunión para ver qué hacer y finalmente modificaron el plan regulador en la zona típica, elaboraron una visión común, establecieron zonas protegidas, entre otras. Por último, el emblemático Palacio Pereira también es hoy un caso de éxito, tras el abandono de su dueño, las demandas, la veintena de propuestas, se logró dar con un plan de recuperación que está en curso, donde se hará converger lo moderno, con la facha histórica, permitiendo una inversión rentable.

Santiago, la comuna ejemplar

Con 18 zonas típicas, 76 monumentos históricos, Santiago es el municipio que tiene la mayor cantidad de inmuebles protegidos. Desde el ’90 que lleva un trabajo coherente en materia patrimonial, atribuida por Gustavo Carrasco, arquitecto DOM, a que el primer caso estudiando por el municipio en ese entonces, se hizo de la mano con el equipo técnico del municipio de Paris, quienes les mostraron que el patrimonio construido no solo era la monumental, no solo era el gran edificio, sino el tejido urbano en general y espacialmente reconociendo todas aquellas piezas de la ciudad que tienen una lógica y dan a entender una historia urbana y social. Con esa visión han trabajo desde entonces, reconociendo que es muy difícil por las normativas y que en muchísimas ocasiones no se pueden hacer las cosas, pero que finalmente se avanza.

Mireya Danilo, jefa de la Subdirección de Patrimonio de la comuna de Santiago, aseguró que siempre le aconseja a los municipio más pequeños que la consultan sobre cómo abordar el tema patrimonial, que peleen aunque sea por siete metros. Para ella, la estrategia es hacer presión entre los municipios, los cuales deben fortalecerse y presionar al ministerio de vivienda. “Lo que hay que hacer es tomar casos, a San Bernardo le sugería no dar un  discurso al alcalde con los textos de de la UNESCO sobre patrimonio, sino agarrar un edificio y experimentar sobre él, con números, costos, todo lo que implica, postular el proyecto, pero hacerlo, porque o sino queda en el ámbito de la gente romántica, glamorosa, pero al momento de los “quiubo”, no queda en nada”, contó Mireya.

Por su parte, Isidora Larraín, parte del equipo de la subdirección del patrimonio, explicó la gestión ´patrimonial de la comuna de Santiago a través de las múltiples instituciones y personas ejemplificado con el caso CESFAM Sur: Minsal, con su modelo de co-gestión tripartita, cómo fue la metodología de inversión, el diagnostico y levantamiento de daños y diseño. También el tema de la vivienda social y patrimonio, ejemplificado con el caso Abate Molina 601, zona integra  de locales comerciales, departamentos y equipamientos, así como inmuebles de conservación histórica. Y por último, la escala de barrio y paisaje urbano con el caso Matta Oriente, donde se ha innovado a través de un programa de revitalización de barrios e infraestructura patrimonial emblemática con fondos del BID.

Al final del taller, los diferentes funcionarios municipales compartieron sus respectivos testimonios, como el de Recoleta, que aseguró que su plan de categorizar la protección del patrimonio comunal no había tenido éxito. O Maipú, que se encuentra en un periodo de diagnostico del patrimonio de la comuna, y que pretende resolver la deuda histórica con la batalla de Maipú  y tratando de generar incentivos normativos para los propietarios de los monumentos que quedan abandonados. Estación Central fue una de las comunas que mayores proyectos concretos logró comunicar, como el registro de todas sus picadas gastronómicas, con menús accesibles bajo el nombre de “Los sabores de la estación”, así también establecieron el tour a Chuchunco o “Pedaleando la estación”, se lleva a los interesados a los atractivos comunales en bicicleta, partiendo en el planetario, pasando por la Villa Portales, luego el Artequin, Matucana 100 y vuelta.