Maipú se pone la camiseta por los niños e inaugura el nuevo juego Corre que te pillo

Maipú se pone la camiseta por los niños e inaugura el nuevo juego Corre que te pillo

La idea ganadora del concurso de innovación Mi plaza es mi jardín ya está disponible para ser replicada a lo largo de Chile.

Una explanada de hormigón que solo se utilizaba para patinar hoy está convertida en un circuito de juegos con desafíos para que aprendan jugando. El “Corre que te pillo” se inauguró este sábado en el anfiteatro del Parque Tres Poniente en Maipú, pero el objetivo es que todas las plazas que lo quieran replicar, lo hagan. La idea ganadora del concurso de innovación pública Mi plaza es mi jardín permitió que un espacio mal aprovechado se potenciara y fuera habitado por sus ciudadanos.

Corre que te pillo es un juego que consta de una línea continua pintada en una superficie de cemento con pintura de alto tráfico y fotoluminiscente. A medida que avanza la línea toma forma en distintos diseños, los que se pueden usar para diferentes actividades, desde hacer carreras y deporte, hasta otras más infantiles como luche y twister.

Vigilio Muñoz, de 8 años, participó de la inauguración de Corre que te pillo y tal era su emoción que no esperó al vamos para jugar al salto alto. Es vecino de la plaza y asegura entusiasta que “todo me gusta”, al igual que a su hermano. Los niños pueden aprender el abecedario, a multiplicar, entre otras cosas, con el método más tradicional de todos, pero que a veces se nos olvida: el juego. William Fernández, funcionario de la Municipalidad de Maipú, celebra la iniciativa porque “incentiva a que los niños ejerciten lo que aprenden en el colegio, pero jugando. Y así salgan del computador que los mantiene en el sedentarismo”.

Los creadores del Corre que te pillo son Rodrigo Tagle, Matías Honour y Nicolás Larraín. “El Centro de Políticas Públicas UC tiene una alianza con Maipú, que se comprometió a mantener el proyecto. Nosotros buscamos el área y llegamos a este lugar que tiene un enorme potencial. Antes se elevaban volantines o se andaba en patines y nosotros vinimos a darle un complemento con estas estaciones de juego”, explica Larraín, orgulloso de cómo los menores utilizan lo que comenzó como una idea abstracta hace apenas un año.