Taller de Buenas Prácticas Municipales: Ciudades más enfocadas en peatones y ciclistas

Taller de Buenas Prácticas Municipales: Ciudades más enfocadas en peatones y ciclistas

Todo un éxito resultó el Taller de Buenas Prácticas Municipales sobre ‘Movilidad Urbana y Espacio Público’ organizado en el marco de la Incubadora de Gestión Municipal por el Centro de Políticas Públicas UC.

En esta oportunidad, en la que el invitado especial era la Municipalidad de Rancagua, llegaron cerca de 30 personas provenientes, en su mayoría, de los municipios de La Reina, Paine, Vitacura, Pudahuel, Huechuraba, El Bosque, Colina, Peñalolén, Ñuñoa y Santiago.

Abrió la conversación la profesora de la Escuela de Arquitectura UC, Rocío Hidalgo, en la que esbozó algunos conceptos sobre movilidad. “Movilidad cotidiana es la suma de todos los movimientos que realizan las persona en la ciudad. Se trata por tanto de un hecho social que es propio de todos los individuos y que es un componente fundamental de la realización de sus vidas cotidianas”, apuntó la arquitecta.

“La movilidad está íntimamente ligada al espacio urbano, en donde un aspecto fundamental es la convivencia de diferentes velocidades, de diferentes modos, de diferentes objetivos o destinos”, profundizó Hidalgo añadiendo que “el espacio público de la ciudad es el lugar que acoge todos estos desplazamientos de diferente tipo”.

La académica explicó además que “la movilidad no depende de los sistemas de transporte, sino que también, y por sobre todo, de la organización de la ciudad y de su funcionamiento. La movilidad se entiende desde las necesidades de las personas por realizar sus actividades en diferentes lugares”.

Hidalgo expuso que los factores que afectan a la movilidad son el aumento de ingreso per cápita, el fuerte crecimiento de la tasa de motorización, el fuerte proceso de expansión urbana, aumento de la movilidad en la ciudad, la relocalización de las actividades en las ciudades y el aumento de la congestión vial y la demanda por estacionamientos.

Para enfrentar esos problemas, según la arquitecta UC, es necesario cambiar el enfoque desde ‘Transporte’ a ‘Movilidad’ y de ‘Vehículos’ a ‘Personas’. “El espacio de la calle es donde el peatón se siente el dueño”, acotó.

El caso de Vitoria-Gasteiz

Vitoria-Gasteiz

Tras estas precisiones, la académica mostró el ejemplo de Vitoria-Gasteiz, una ciudad de 250 mil habitantes ubicada en el país vasco, capital de Álava, España, en donde formularon un plan para aumentar el espacio público destinado para peatones y favorecer los traslados tanto en bicicleta, como en el transporte público.

Así, con medidas como las “supermanzanas” (que disminuyó el protagonismo en las calles de los autos), Vitoria-Gasteiz avanzó de un 9% a un 57% de calles con prioridad para los peatones y de un 36% de espacio público destinado para peatones, a un 71%.

Este Plan de Movilidad Sostenible y Espacio Público, que ha incluido sendas peatonales hasta con red de caminos para escolares, ha apuntado también a disminuir la contaminación acústica y ambiental, consiguiendo reducir sus niveles de decibeles y de material particulado. Todo esto, junto a sus áreas verdes de calidad, ha hecho que Vitoria-Gasteiz sea premiada y reconocida como una ‘Ciudad Verde’.

Líder nacional en viajes en bicicleta

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Según la Primera Encuesta Nacional del Medioambiente de 2015, un 17% de los habitantes de Rancagua usa diariamente la bicicleta como medio de transporte, siendo la capital regional líder en ese ámbito. Eso se ha visto impulsado en buena medida por la construcción de ciclovías.

De acuerdo a Francisco Collao, arquitecto de la Secretaría Comunal de Planificación (Secplac) de dicha comuna, los primeros metros fueron implementados en 2009 y de ahí en adelante la red no ha hecho otra cosa que crecer y consolidarse. En 2016 ya son 46 kilómetros que conforman una gran grilla que cubre en buena medida el radio urbano rancagüino.

Ante una realidad en la que se debe enfrentar el cambio climático, la contaminación, el sedentarismo y la obesidad, la comuna decide optar por una movilidad sustentable que prioriza al peatón y a los ciclistas, con la idea de plasmar una nueva y mejor cultura de vida. Así surge el Plan de Fomento del Uso de la Bicicleta, el que se fue materializando gracias al desarrollo y concreción de proyectos de bajo costo, rápida ejecución y alto impacto.

La ciudad de Rancagua cuenta con características particulares. De acuerdo al Plan Maestro de Transporte Urbano de 2010, se consideró como una ciudad a escala humana, articuladora del sistema intercomunal y sustentable. Por esa razón, la visión a lo largo del proyecto fue mantener esas cualidades, mejorando los estándares e indicadores medioambientales y dando máxima prioridad a los modos no motorizados.

Entre los conceptos que ha querido abrazar Rancagua son el de ‘Vision Zero’ (ninguna pérdida de vida es aceptable) y el de ser una ‘Ciudad 8-80’ (idea que permite saber si una ciudad es amigable para un niño de 8 años o un anciano de 80). Eso es relevante para crear un plan de fomento de la bicicleta, en la medida que también se intenta aminorar el protagonismo de los automóviles.

“Nos pusimos una meta y decidimos hacer una ciclovía de alto estándar que llegue a la plaza con estacionamientos”, aseguró el profesional de la Secplac. Y así se creó, siguiendo las exigencias de calidad que aparecen en el Manual de Recomendaciones de Infraestructura Vial para Bicicletas del Minvu, a través de calle Alcázar, y así llegar al casco histórico.

Para llevarlo a cabo, se tuvo que hacer una primera gran medida: eliminar los estacionamientos de autos. En la lógica de proyectos de rápida ejecución, tras una ingeniería de cuatro meses y una construcción de dos, la primer ciclovía regional construida en calzada, que incluye ‘Bici box’ (demarcación especial entre el paso de cebra y la línea de detención de los vehículos, para favorecer el viraje y la seguridad de los ciclistas), era una realidad. Hubo algo de resistencia en sus inicios, pero a los 15 días de inaugurado, la demanda se acostumbró a las nuevas condiciones.

De acuerdo a Collao, en Rancagua hubo un compromiso vital por parte de las autoridades, en donde destacó que hasta el alcalde va a algunos actos en bicicleta. “Si no hay compromiso político, esto queda en papeles”, enfatizó, destacando que esa voluntad se manifestó de forma real con más de $630 millones de inversión municipal en ese ámbito durante 2016.

Otro de los elementos con los que han innovado fue con lo de la primera ‘Ciclocalle’, que conecta dos importantes ciclovías y un centro deportivo. Además, están realizando un piloto de un semáforo que actúa de acuerdo a la demanda de bicicletas.

Y Rancagua no se queda ahí. Seguirán con la extensión de más ciclovías, mejorando los estándares de los cruces, pero también desarrollando planes para aumentar la cantidad de usuarios de bicicleta, buscando la forma de involucrar también a los colegios en su uso.

Revisa las fotos del Taller de Buenas Prácticas Municipales: